Tu hija duerme bien porque es demasiado buena

¡La gente suele decirme que mi hija Emilia, de 8 meses, duerme super bien porque es demasiado buena! Y mientras yo sonrío con orgullo, en mi mente pasa un maratón de todo lo que hago para lograr ese sueño “perfecto”. ¡Sigo sonriendo!

Me imagino a mí misma mirando el reloj como una experta relojera, cronometrando cada ventana de sueño, repitiendo rutinas con más disciplina que cuando empecé mi dieta, y organizando la logística como si estuviera armando una misión secreta para asegurarme de que Emilia tenga siestas gloriosas. 

Claro que mi hija es genial, pero tu hijo también lo es. El verdadero truco está en lo que yo llamo el ARRUCO (Amor, Rutinas y Consistencia). Estos tres elementos son esenciales para el buen dormir de los bebés y forman la base de lo que conocemos como Higiene del Sueño. Y aunque al principio todo requiere un periodo de ajuste, te aseguro que una vez dominada la rutina, todo fluirá naturalmente.

En una charla con la Dra. Caroline Malamud, neuróloga y experta en trastornos del sueño, explicó que muchos de estos trastornos, tanto en adultos como en niños, se soluciona mejorando la higiene del sueño. ¡Es la prueba de que los hábitos tienen superpoderes!

Aquí quiero compartirte las 6 claves que me han funcionado a mí para una higiene de sueño efectiva con Emilia y que lo puedes aplicar desde muy bebitos:

1. Establece una Rutina Consistente

La regularidad es esencial para que el reloj biológico funcione. Para los bebés, esto significa seguir una rutina predecible antes de acostarse. Para mi el bloque de la tarde es una serie de pasos que le dejan claro a Emilia que se está acabando el día y luce más o menos así: cena, subimos a su cuarto a elegir pjs, toma un baño de agua tibia, hacemos masajito con crema de dormir mientras cantamos el Padre Nuestro - si, estudié en un colegio católico y cuando Emilia nació solo me sabía las canciones de la iglesia así que finalmente, me quedé con esta. Sigo, ponemos pañal nocturno, pijs, biberon mientras agradecemos por el día que tuvimos, termina la leche, se apagan las luces, la meto en su saco de dormir, decimos el mantra y la acuesto en su cuna.

Aunque los bebés menores de 4 meses aún no entienden las rutinas, tener esto en mente te ayudará a encontrar lo que mejor funciona para ti y tu bebé. Al principio todo será muy flexible así que podrás utilizar esos primeros meses para ir ensayando y encontrar lo que más se acomode a tu familia y a tu bebé.

2. Crea un Ambiente de Sueño Óptimo

Asegúrate de que la habitación esté completamente oscura y a una temperatura cómoda (20-22 grados centígrados podría ser ideal), ya que el cuerpo necesita disminuir su temperatura para favorecer el descanso. La oscuridad también le ayudará a conciliar mejor el sueño y a que no madruge tanto. También uso ruido blanco para aislar los ruidos porque en mi casa hay visitas constantemente.

3. Asegúrate de que tu Bebé Esté Cómodo y Seguro

Que su pijama sea suave y adecuada para la temperatura del cuarto, que tenga un pañal suficientemente resistente para aguantar varias horas, o toda la noche en el caso de que sea necesario. Consulta mi información sobre sueño seguro.

4. Evita Estimulantes Antes de Dormir

Actividades como ver televisión después de las 4:00pm ya que la luz azul inhibe la producción de melatonina, o jugar intensamente antes de la hora de dormir te pueden dificultar la conciliación del sueño. En su lugar, opta por actividades relajantes que ayuden a tu bebé a calmarse y prepararse para la noche, Emilia ama bañarse aquí que después del baño jugamos a elegir pijamas y pasamos tiempo en su cuarto antes de dormir. Disminuye las luces según lo posible ¡Las luces cálidas son tus amigas!

5. Promueve una Alimentación Saludable

Ofrece una cena con alimentos que no le caigan pesados a tu bebé. Alimentos ricos en triptófano, como pechuga de pollo, pavo, yogur natural, queso, huevos (bien cocidos), avena, bananas y ajonjolí, pueden contribuir a una buena noche de sueño. Si tu bebé aún no está en la fase de alimentación complementaria, asegúrate de ofrecer suficiente leche durante el día para llenar su tanque calórico y que así esté satisfecho a la hora de dormir.

6. Establece Rituales de Relajación

Los rituales de relajación son esa parte de la rutina que están llenos de conexión y amor para darle mucha seguridad a tu bebé antes de dormir, esa conexión especial entre los dos. Para nosotras el ritual está en muchos besos y abrazos mientras se toma la leche, decimos palabras de afirmación y luego decimos el mismo mantra todas las noches  antes de acostarla. Este momento es mi favorito.

Observa y Ajusta

Cada niño es un mundo. Presta atención a las señales de tu bebé para ajustar las rutinas y el ambiente según sea necesario.  La flexibilidad es clave para encontrar lo que funciona mejor para tu familia y para ti. Las rutinas no tienen que ser largas, diseña una que te permita ser consistente, recuerda ARRUCO es la clave: amor, rutinas, consistencia.

Implementar esto al principio puede parecer una misión imposible, especialmente con una rutina apretada y con todo lo que es tan nuevo cuando somos mamás. Pero recuerda, no tienes que seguir la rutina de tu influencer favorita en Instagram, el verdadero héroe no es la perfección en cada detalle, sino el amor y la consistencia que pones en cada uno de estos pasos.  

¡Bebé feliz, mamá feliz, familia feliz!

El sueño es como un rompecabezas y la higiene del sueño es solo una pieza clave. En mis próximos posts, te iré mostrando una a una las demás piezas que necesitas para completar el rompecabezas del descanso perfecto para tu bebé y tu familia. Juntos, vamos a armar este rompecabezas y asegurar noches de sueño reparador para todos.


Recuerda mamá, lo estás haciendo muy bien!

Con amor, Jessica León.

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